
Cada entrenador, deportista, familiar o persona se encuentra a diario con situaciones que requieren una decisión… Es fácil dejarse llevar por un impulso o un sentimiento, emociones que a veces no sopesas, que ante una reacción positiva te enorgullecen y ante la negativa avergüenzan… la perspectiva que te da el tiempo ayuda a enjuiciar tus actos y reacciones a posteriori pero que cuando valoras los matices “de las mil maneras de hacer las cosas eliges solo una”.
Necesitamos objetivos que cumplir, tanto personales como colectivos, que bajo el manto del deporte se vislumbran partidos, campeonatos provinciales o regionales, selecciones y demás competiciones que provocan un deseo intrínseco en cualquier deportista… Todos deseamos lo mismo pero pocos priman la deportividad sobre la competitividad y distinguen la delgada línea que los separa, pocos son los que regalan una sonrisa a la victoria y un abrazo a la derrota ,pocos son los que valoran los matices que te llevan a entender “que el fin no justifica los medios “.
Por naturaleza somos impacientes y queremos resultados inmediatos, tendemos a buscar el máximo rendimiento en el menor tiempo posible. Con facilidad nos perdemos por el camino sin valorar si realmente es lo que necesitamos y sobre todo si realmente será lo mejor para mañana , pasado o en el futuro … es difícil cuantificar en qué medida compensa la paciencia y valorar los matices para “ elegir el camino más largo siendo consciente de su dificultad “.
Como dice el refrán lo mas difícil no es llegar sino mantenerse, todo ser humano tiende a la relajación y regodearse del éxito, pensar que todo está hecho, mirar a los lados orgullosos de si mismo esperando el halago gratuito. Lo difícil es ser consciente que hoy estas arriba pero mañana es un nuevo día y todos partimos desde la misma línea de salida, cada día hay una nueva carrera que pasa y si no la corres te quedas atrás, perdiendo la ventaja obtenida. Tener la humildad y el afán de superación que te haga afrontarlo con el objetivo personal y colectivo de superarte… Lo difícil es valorar los matices que te hagan “primar el esfuerzo sobre la comodidad y la superación sobre el lamento “.
En un deporte colectivo donde cada equipo está formado por un conjunto de individuos es fácil despistarse con logros personales , centrarse en un efímero aplauso o buscar el foco del protagonismo … Mientras que cuesta mucho trabajar por y para el que tienes al lado sin esperar nada a cambio , dar lo mejor de ti mismo por el bien colectivo ,luchar un balón al que sabes que difícilmente llegaras, felicitar un acierto y aplaudir un fallo … Lo difícil es valorar estos matices que te lleven a la seguridad de “ ser importante dentro de un equipo en el que te necesitan y sin los demás no eres nadie “.
Son esa infinidad de pequeñas cosas, esos matices los que dejan una huella por dónde vas, los que se mantienen en el tiempo y te dan una seña de identidad. Son los que te devuelven el aplauso de la grada, la complicidad y simpatía de los aficionados, te ayudan a llevarte más amistades que rivales… una residencia bailando a tu son, un equipo contrario manteándote, un comedor coreando tu nombre….
No serán las victorias ni los triunfos los que se recuerden…. Son esas pequeñas cosas, esos matices los que quedan en la retina y la memoria, los que te hacen grande y ser lo que eres, los que crean una imagen que perdura en el tiempo.

Gracias a nuestro entrenador Borja por fomentar y apostar por esos valores que seguro se van inculcando en nuestras niñas.
ResponderEliminarGracias por hacerle ver a nuestras hijas lo importante que son esos matices. Es una alegría como padre ver a mi hija en un equipo de amigas como este.
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